Ostara, la fiesta del equinoccio de Primavera

19.03.2020

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.- Pablo Neruda

Ostara es el nombre con el que conocemos al equinoccio de primavera. Nombre que se dice, utilizaban en la cultura celta, para celebrar la entrada de este nuevo ciclo en la naturaleza, en el que entraba de nuevo el sol en sus vidas y todo lo que ello significaba.

En el hemisferio norte se celebra el día 20 o 21 de marzo y en el sur el 22 o 23 de septiembre. 

¿Qué es Ostara? Equinoccio de primavera 

Ostara es como se conoce actualmente a la celebración del equinoccio de primavera, una festividad importantísima ya que marcaba el inicio de la época de la siembra y el trabajo en el campo. 

Se hacían ritos de fertilidad referentes a la tierra, también al ganado y en honor a los dioses que les ayudarían en estos aspectos y también a la guerra.  

El aspecto de devoción a la tierra es muy importante, ya que se veneraba a la naturaleza que les nutriría, que les daría alimento. Para ello, esta era una época muy importante, así que buscaban estar en sintonía con todo lo que les rodeaba, como ya sabemos que hacían en todos sus ciclos.

Pero, en Ostara, la tierra despertaba después de haber estado en calma todo el invierno, por lo que simboliza un renacer, algo que veremos posteriormente en las celebraciones y ritos de esta festividad. 

Por ello, en la actualidad, hacemos ritos que siguen este mismo camino pero que a su vez se ha ido cruzando, como es inevitable, con otras tradiciones como la cristiana. Un ejemplo de ello puede ser, la tradición de decorar y pintar huevos para posteriormente ofrendarlos o regalarlos, los llamados "Huevos de Pascua" (que son el símbolo de la vida, nacimiento y principio). Si bien esta tradición no es exclusivamente cristiana, fue el cristianismo el que la extendió hasta nuestros días. 

Para la festividad de Ostara, la liebre es un símbolo muy importante, ya que en esta época en el norte de Europa había muchísimas y sus huevos también eran muy simbólicos. Se decía que era un animal mágico que dejaba en sus huevos regalos. Hoy en día son los típicos huevos de chocolate. 

El Origen de Ostara 

No existe mucha información que haya llegado hasta nuestros días que sea segura y completamente veraz sobre esta festividad. Se sabe que los pueblos europeos celebraban la entrada de la primavera, por su importancia estacional, en cuanto a plantaciones y fin de la época invernal. 

Por un lado, se dice que Ostara proviene de la Diosa que tendría el mismo nombre, que era venerada por parte de los pueblos celtas. Y que así habría llegado hasta nuestros días. Pero, de ello no hay seguridad alguna. Lo que sí es indudable es, que Ostara es una festividad neopagana. 

Es una de las ocho festividades principales de ramas religiosas como pueden ser la Asatrú (paganismo nórdico) o la Wicca. Estas festividades están conformadas por tradiciones de diferentes costumbres que se han dado a lo largo de la historia. 

Por ejemplo, para los Asatrú, esta festividad es un blót y se hacen celebraciones con las mismas energías pero dedicadas a sus deidades y con sus costumbres. 

La Diosa Ostara 

Es una diosa asociada a la fertilidad, por lo que es una de las representantes de las fuerzas femeninas generadoras. Además, es una diosa sumamente adorada en la actualidad ya que se la asocia (como es evidente) a la primavera.

Ostara es reconocida también como la portadora de la luz, del amanecer y del renacimiento y sus símbolos, como hemos visto anteriormente son, el huevo y la liebre. Aunque es cierto que también lo es la estrella, en referencia al lucero del alba que la representa. 

Formas de celebrar Ostara 

Una de las tradiciones, que ya os hemos mencionado anteriormente, es la de pintar huevos y ofrendarlos o regalarlos. Es muy común que los veáis en los altares de muchos paganos en esta época del año por su gran simbolismo de resurgimientos de la naturaleza y por lo tanto, de la vida. 

Como cualquier equinoccio, es un momento muy propicio para meditar, es una festividad en la que podemos armonizar con nosotros mismos y conectar con las deidades. También se practica, aprovechando el tiempo que hace en esta época, el grounding, que consiste en meditar en contacto, literal, con la tierra, para que nos ayude a limpiar nuestra energía. 

Huevos pintados
Huevos pintados

A esta época también van asociados rituales para despojarnos de todo aquello negativo que nos hace mal, para empezar esta nueva etapa de luz con toda la energía que nos ofrece y dejando atrás la tapa de oscuridad, cerrando ciclos y comenzando nuevos. Por ello, nos despojamos de lo viejo y comenzamos proyectos, porque como hemos dicho, es una época propicia para los comienzos, para la creación. 

Lo que es muy importante que entendamos, es que las festividades y el hecho de celebrarlas es al final, comprender qué estamos festejando. Lo que hacemos es, en cada una de ellas entender su significado, su sentido, que en parte puede haberse ido perdiendo un poco con el paso del tiempo pero que en su esencia sigue con nosotros. 

En este caso celebramos el fin del invierno y el comienzo de la primavera, que nos trae sol, calor, vitalidad, florecimiento de la naturaleza, luz, etc.

Así pues, todo lo que eso signifique para vosotros y lo que se os ocurra para celebrarlo, para estar en sintonía con todo ello, es completamente válido. Recordad ante todo que, no solo lo que pone en los libros es lo correcto, pues lo que sale y nace de vosotros mismos y vuestros sentimientos positivos también lo es.

Finalmente, como en todos los rituales, es un muy buen momento para hacer limpiezas energéticas y también rituales de protección. 


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